El milagro de las excavadoras

31 de Julio de 2008 por Domingo Buesa

Me permitirán que hoy haga mía la pregunta que lanza el veterano periodista aragonés Roberto Miranda en su contraportada de El Periódico de la Expo: ¿Por qué insistir en los barquitos, si podrían organizar viajes con turistas en las retroexcavadoras? Y tiene razón mi amigo Roberto, porque sobrepasado ya el ecuador de la Expo, las únicas máquinas que remontan sin problemas el Ebro no son los barcos de la empresa EbroFluvial, sino esas excavadoras amarillas que dragan salvajemente el río para abrir un canal lo suficientemente profundo que evite que las hélices y cascos de los barcos golpeen con el fondo.

Es evidente que, tal y como se ha planteado hasta ahora, la navegación por el Ebro no funciona. Y hoy, en la Expo del agua, podemos decir que el Ayuntamiento de Zaragoza no ha tenido en cuenta a su propio río, demostrando un grave desconocimiento de la realidad del Ebro y de su comportamiento. Muchos siguen empecinados en el error, pero seguirán tropezando con nuevas gravas y nuevas crecidas… porque el Ebro es así, siempre ha sido así y seguirá siendo así.

Al menos, este proyecto de navegación ha convertido a la capital aragonesa en un nuevo referente de peregrinación para muchos visitantes, que ya han rebautizado a Zaragoza como “la ciudad de los milagros”, la ciudad donde las excavadoras caminan sobre las aguas del río.

Publicado en El Cronista al día

2 respuestas

  1. José María Moncasi de Alvear

    Buena crónica y no mejor reflexión. Si me permite una sugerencia: Adjuntar una foto de lo que Vd. escribe aquí, de las excavadores navegando por el río Ebro.

    Saludos,

  2. El "Tío Toni"

    De barcas en el Ebro, la única, la mía…
    ¡Déjense ya de zaranzadas, de barquicos y de otras puñetas! No sé se quien sería la infeliz idea, pero, seguro, que alguien esperaba hacerse rico/a con la historieta de “navegar” por el Ebro. Si hubiesen pensado con la cabeza al hacer lospuentes, y hubiesen ido sacando todo lo que quedaba en el río, no tendríamos que dar ahora el espectáculo bochornoso de que, quienes visitan nuestra ciudad, vean las excavadoras.
    Alguien se quejaba el otro día de que la Expo no salía en las teles nacionales (no debe de ver la televisión quien lo dijera, porque yo la he visto varias veces en los “telediarios”), pero ahora saldrá con las maruinitas de marras en el Ebro.
    No me extraña que el Sr. Gistau casi se arrepienta de haber aceptado la presidencia del “ente”…
    A propósito de D. Roque, si alguien le invita a comer, pónganle pescado, me da igual que sea de río que de mar… (reocnozco que es una “picardía” personal). Un abrazo, Roque y… aguanta un poco, que sólo te quedan 45 días…

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