“Si se hunde el mundo, que se hunda… ¡Navarra, siempre p’alante!”
11 de Septiembre de 2008 por Domingo Buesa
Mariano Faci nos remite este artículo referente al concierto, anunciado para el próximo domingo, con el que Navarra homenejará a Zaragoza:
Publicó el martes el Heraldo un artículo titulado “Sarasate y la Expo”. Dije allí que en el programa anunciado para el próximo domingo, en el concierto con el que Navarra homenajea a Zaragoza, pensaba que podían faltar algunas piezas; entre otras, el “Himno de Navarra a la Virgen del Pilar”, con letra de Tomás Luis de Azcárate Pardo y música de Estanislao Luna:
Creo que no puede privarse a navarros y aragoneses de tener la oportunidad de escuchar esta pieza, cuya letra dice:
Estrella de los mares,
radiante de hermosura,
que atraes a las gentes
al pie de tu Pilar. Envía a los navarros
destellos de ventura,
porque en Navarra tienes
inconmovible altar. Haz que en Navarra
la fe no falte,
que es rico esmalte
de su blasón. Donde contemplas
entre eslabones
los corazones
que tuyos son. Los montes de Navarra
se pierden en el cielo.
Las aguas de sus ríos
corriendo van al mar. Y el pueblo, de quien eres
su más dulce consuelo,
por natural impulso
se acerca a tu Pilar. Pilar bendito,
donde María,
cual Reina, ansía
al pueblo oír. Navarra busca
tu sombra amada;
y a ti abrazada
quiere vivir. La Reina de Navarra,
que de su amor en prenda,
fundó en obsequio tuyo
la Orden del Pilar, Nos dio un Pilar de esmalte
con aúrea leyenda
que “A Tí me arrimo”, dice,
y a tí nos ves llegar. Navarra, al verte,
de amor palpita,
de tu bendita
columna al pie. Oye, benigna,
Madre clemente,
el himno ardiente
de nuestra fe. He de dejar constancia de que la grabación es “casera” y fue realizada en el “Coreto” del Pilar. Seguro que algunos se acuerdan de aquella tienda de pianos e instrumentos que había en la calle de Santa Isabel (Casa Luna). Pues esa era la del autor de este Himno. ¡Ah! Que no se me olvide. ¡Felicidades al pabellón de Navarra! Eso de haber tenido UN MILLÓN de visitas no es moco de pavo…Supone una media de más de 1.350 visitantes por día. ¡Enhorabuena a quien corresponda! Me parece muy bien que Mari Carmen Núñez y su marido quieran ir al Valle de Roncal, aquel del que Salvador Ruiz de Luna dijo: “Del jardín español, de flores sin igual, tiene, entre bellas rosas, la más hermosa, que es el Roncal”. Y, como escribió Eusebio Blasco, para la célebre jota de Joaquín Larregla: “Si se hunde el mundo, que se hunda… Navarra, siempre p’alante”.
radiante de hermosura,
que atraes a las gentes
al pie de tu Pilar. Envía a los navarros
destellos de ventura,
porque en Navarra tienes
inconmovible altar. Haz que en Navarra
la fe no falte,
que es rico esmalte
de su blasón. Donde contemplas
entre eslabones
los corazones
que tuyos son. Los montes de Navarra
se pierden en el cielo.
Las aguas de sus ríos
corriendo van al mar. Y el pueblo, de quien eres
su más dulce consuelo,
por natural impulso
se acerca a tu Pilar. Pilar bendito,
donde María,
cual Reina, ansía
al pueblo oír. Navarra busca
tu sombra amada;
y a ti abrazada
quiere vivir. La Reina de Navarra,
que de su amor en prenda,
fundó en obsequio tuyo
la Orden del Pilar, Nos dio un Pilar de esmalte
con aúrea leyenda
que “A Tí me arrimo”, dice,
y a tí nos ves llegar. Navarra, al verte,
de amor palpita,
de tu bendita
columna al pie. Oye, benigna,
Madre clemente,
el himno ardiente
de nuestra fe. He de dejar constancia de que la grabación es “casera” y fue realizada en el “Coreto” del Pilar. Seguro que algunos se acuerdan de aquella tienda de pianos e instrumentos que había en la calle de Santa Isabel (Casa Luna). Pues esa era la del autor de este Himno. ¡Ah! Que no se me olvide. ¡Felicidades al pabellón de Navarra! Eso de haber tenido UN MILLÓN de visitas no es moco de pavo…Supone una media de más de 1.350 visitantes por día. ¡Enhorabuena a quien corresponda! Me parece muy bien que Mari Carmen Núñez y su marido quieran ir al Valle de Roncal, aquel del que Salvador Ruiz de Luna dijo: “Del jardín español, de flores sin igual, tiene, entre bellas rosas, la más hermosa, que es el Roncal”. Y, como escribió Eusebio Blasco, para la célebre jota de Joaquín Larregla: “Si se hunde el mundo, que se hunda… Navarra, siempre p’alante”.
Publicado en Crónicas ciudadanas


